4 Tipos de Aislantes para Tejados que Cambian el Confort en Casa

tipos de aislantes para tejados

En un tejado, pequeños detalles pueden marcar la diferencia en cómo se siente la casa por dentro. Si tu cubierta no retiene bien la temperatura, lo notas muy rápido

Por eso conviene fijarse en los distintos tipos de aislantes para tejados y en cómo influye cada uno en el confort diario. 

Algunos aíslan mejor del frío, otros funcionan especialmente bien frente al calor, y hay materiales que ayudan también con el ruido o la prevención de la humedad.

En este post te orientamos para dar con la solución adecuada…

¿Por Qué Importa Elegir Bien entre los Tipos de Aislantes Térmicos para Techos?

Piensa en tres aspectos básicos antes de valorar opciones:

  • La forma del tejado: no es lo mismo una cubierta inclinada que un techo plano.
  • El material original: madera, hormigón o teja responden de manera distinta al aislamiento.
  • El paso del tiempo: los tejados más antiguos suelen necesitar soluciones más completas.

Cuando te familiarizas con estas diferencias, entender qué aislante puede funcionar mejor en tu vivienda resulta mucho más sencillo. No se trata de elegir “el mejor”, sino el que más estabilidad térmica aporta en tu caso.

mejor aislante térmico para techos

Tipos de Aislantes para Tejados más Utilizados en Viviendas

Una vez conoces qué influye en el comportamiento térmico del tejado, toca ver qué materiales se utilizan en las viviendas y qué puedes esperar de cada uno. Aquí es donde empiezas a entender cuál podría encajar mejor con lo que necesitas.

Lana de roca

Es uno de los aislantes más versátiles.

Te interesa si buscas:

  • un buen rendimiento en invierno y en verano,
  • menos ruido interior,
  • un material estable que no se deforme con el tiempo.

Funciona muy bien en tejados que necesitan un extra de protección frente a variaciones de temperatura y en viviendas donde reducir los ruidos también es una prioridad.

Lana de vidrio

Se parece a la lana de roca, pero es más ligera y flexible, lo que facilita su instalación en superficies amplias o con formas irregulares.

Puede ser buena opción para ti si:

  • deseas un material eficiente sin añadir peso al tejado,
  • tu cubierta tiene huecos amplios o estructura ligera,
  • buscas una combinación entre aislamiento térmico y acústico.

Suele utilizarse mucho en rehabilitaciones de cubiertas antiguas.

Celulosa insuflada

Esta es una alternativa de origen reciclado que destaca por dos motivos:

  • se adapta muy bien a cámaras internas,
  • ayuda a regular la humedad, algo muy útil en cubiertas donde pueda haber riesgo de condensación (no elimina la condensación, contribuye a prevenirla).

Es ideal cuando el tejado tiene espacios irregulares o zonas difíciles de alcanzar con placas tradicionales.

También suele ser ideal para quienes buscan una opción más sostenible.

Bolitas EPS

Son pequeñas esferas que se distribuyen con facilidad en cámaras estrechas o con poca accesibilidad.

Pueden ser para ti si:

  • el espacio interior del tejado es reducido,
  • necesitas un material ligero

Mortero de perlita y vermiculita

Se aplica proyectado desde el interior, creando una superficie continua que evita espacios vacíos.

Te puede interesar cuando:

  • buscas un aislante que se mantenga estable con el paso del tiempo,
  • quieres una solución que funcione bien incluso cuando hay cambios bruscos de temperatura.

También es una solución útil si el tejado presenta irregularidades o si se quiere mejorar la protección desde dentro sin desmontar la cubierta.


Como ves, cada aislante cumple una función y lo importante es identificar qué necesitas en tu caso.

mejor aislante térmico para tejados

¿Cómo Saber Cuál es el Mejor Aislante Térmico para Techos según tu Vivienda?

Después de ver lo que ofrece cada material, queda la pregunta más habitual: cómo saber cuál es el ideal. Y aquí es donde intervienen las características de tu propia vivienda, porque no todos los tejados responden igual ante un mismo aislante.

Hay varios aspectos que conviene tener en cuenta antes de decidir:

  • El clima de la zona, especialmente si vives en un lugar con inviernos fríos o veranos intensos.
  • La forma del tejado, porque una cubierta inclinada no se comporta igual que un techo plano.
  • La cámara interior, si existe, su tamaño y su accesibilidad.
  • Los materiales originales, que influyen en cómo se distribuye el calor.
  • El paso del tiempo, ya que en tejados antiguos suele haber más pérdida térmica.

Cuando revisas estos puntos, te resulta más sencillo identificar si necesitas un material que se adapte a huecos, uno que reduzca más el ruido, uno más estable frente al calor o una alternativa más ligera. 

No hay un aislante único que funcione para todos, sino una opción que encaja mejor según lo que pida tu vivienda.

Entender estas diferencias es lo que te ayuda a elegir un aislante que marque un cambio real en el confort diario.

¿Necesitas un diagnóstico sin compromiso? En nuestra empresa de aislamiento en Navarra estamos listos para orientarte. 

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